Cinco hinchas detenidos, enfrentamientos con la policía, gases lacrimógenos y el entrenador y el masajista de Huracán golpeados fue el resultado de la violencia que volvió a disparar las barras de Almirante Brown.

Las cinco detenciones fueron confirmadas a DyN por fuentes policiales y que la mayoría se produjeron dentro de la cancha cuando los barras saltaron el alambrado tras el encuentro. Los incidentes en Isidro Casanova comenzaron cerca de la media hora del segundo tiempo, cuando los barras empezaron a mover el alambrado de la cabecera que ocupaban y romperlo.

El partido pudo terminar con algunas detenciones dispuestas por el árbitro Luis Álvarez. Pero con el pitazo final, decenas de hinchas se desperdigaron por el campo, algunos para hacerse por la fuerza de camisetas de los futbolistas de Brown, que sufrían el descenso a la B Metropolitana. Los futbolistas y el cuerpo técnico de Huracán corrieron hasta el túnel, pero Kudelka y el masajista Perrotta recibieron golpes.