Aunque esperada, porque se sabía de su desigual lucha contra un traicionero cáncer, la noticia del fallecimiento de Carlos Roberto Escudero, acontecido ayer a las 6.40, fue un golpe difícil de asimilar por la comunidad ciclista y deportiva sanjuanina.
Quien fuera el primer campeón argentino de ciclismo en ruta que coronó San Juan en 1969, dejo de existir físicamente pero sus logros deportivos quedarán eternizados en el recuerdo de muchos amigos, compañeros, rivales y conocidos, quienes lo escoltarán hoy (el sepelio será a las 17,30) hasta el cementerio de Rawson.
“El ritmo violento y sostenido que Escudero imprimió a su andar en la segunda mitad de la prueba le permitió dominar a voluntad la competencia para aventajar al platense Alberto Sureda -que se clasificó segundo- por casi dos minutos de diferencia”, decía en su crónica (enviada telefónicamente) para el Diario Tribuna, Jesús Clemente Legrand, enviado especial al certamen que tenía como sede la ciudad rionegrina de General Roca. En esas letras y en las grabaciones de Oscar Vega Mestre y Rony Vargas, enviados por Radio Colón, quedó eternizado el momento en que Carlos Roberto Escudero, sanjuanino, de Rivadavia, logró coronarse campeón argentino de ruta el 20 de abril de 1969.
“Carlitos”, como le decían todos (diminutivo que luego heredó su hijo mayor) tenía por entonces 19 años. Nacido el 29 de mayo de 1949 y vecino de toda la vida de la zona cercana a la Esquina Colorada, donde se crío ayudando a su familia en el duro trabajo de las fincas; Escudero acudió a ese campeonato argentino con el antecedente de haber ganado la Doble Calingasta de ese año.
Un total de 49 ciclistas participó de ese torneo, que se corrió sobre 110 kilómetros contra reloj. Por entonces se los denominaba campeonatos de resistencia. Porque era la lucha en solitario del hombre contra el reloj. Carlos completó el recorrido en 2h44m59s, promediando 40,002 kilómetros horarios.
El pibe, con cara de niño aún, llegado de San Juan, partió en la posición 12, terminó su recorrido antes que varias figuras, como Roberto Breppe, Carlos Alvarez y Juan Cavalliere y después esperó que culminaran los otros 37 que restaban. Ninguno pudo superar su marca.
Ese día, sin saberlo, Carlos Escudero entró en la eternidad. Fue y será siempre el primer campeón argentino de ruta sanjuanino.

