Pasan los amistosos y cada vez se plasma con mayor soltura la propuesta de juego que Pablo Lavallén pretende para San Martín. Ayer, en el cuarto encuentro de preparación, fue más que Independiente Rivadavia de Mendoza, al que venció en el primero de los partidos por 1-0 (gol de Gustavo Villarruel) y resultó lo mismo en el segundo, que con otros nombres, mostró poderío territorial más allá que no pudo convertir y terminó 0-0.
Cada partido se dividió en dos tiempos de 30’, y Lavallén no paró un equipo que se asemeje más al titular, sino que mezcló futbolistas (ver las dos síntesis) en busca de seguir plasmando sus intenciones, que cada vez tienen más sustento e internalización. Mucha posesión de balón, efectividad en los pases, solidaridad en la intención de juego y llegada al área, fue en líneas generales la identidad que busca el DT. Avalados por un 4-3-3 con mucha coordinación entre volantes y delanteros, ocupando los espacios, y por medio del juego colectivo tener diversas alternativas para pisar el área rival.
San Martín plasmó ayer su patrón de juego y se adueño de la pelota para moverse con criterio y coordinación. Al mendocino le costó sacarle la pelota al Verdinegro que tuvo individualidades que resaltaron como Villarruel y Santiago Chacón (refuerzo) con una soltura interesante, habilidad y panorama. Los que no tuvieron minutos fueron Maxi Lugo, Emanuel Martínez, Emanuel Dening y Nicolás Mana quienes se recuperan de dolencias y están entre las prioridades del DT.

