Hace poco menos de dos décadas, José Pekerman y su equipo de colaboradores tomaba las riendas de los seleccionados argentinos juveniles. Comenzaba una era gloriosa para nuestro fútbol a nivel menores, con varios títulos mundiales en la categoría Sub-20, pero con lo más importante: nutrir al seleccionado Mayor con futbolistas de elite. Ese trabajo que inició el hoy DT de Colombia y que siguió Hugo Tocalli, para finalizar Francisco Ferraro, antes que la AFA decidiera descabezar ese proyecto sin ningún tipo de argumento sólido, ve sus frutos en la conformación del actual plantel nacional que disputa el Mundial en Brasil. Un dato así lo refleja: de los 23 elegidos por Alejandro Sabella para "Brasil 2014′ tan solo 5 nunca pasaron por los proyectos juveniles. De los 18 que sí lo hicieron, nueve de ellos se consagraron campeones ecuménicos: Maximiliano Rodríguez en "Argentina 2001′; Lionel Messi, Sergio Agüero, Pablo Zabaleta, Ezequiel Garay, Lucas Biglia y Fernando Gago en "Holanda 2005′; Sergio Romero, Ángel Di María, y nuevamente el Kun Agüero en "Canadá 2007′.
Pero ninguno de ellos, ni tampoco el cuerpo técnico albiceleste, sabe de consagraciones en títulos con la selección profesional. Solo algunos se colgaron la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 (Javier Mascherano) y "Beijing 2008′ (Romero, Zabaleta. Garay, Di María, Gago, Agüero y Messi), pero está claro que este título no cuenta para la FIFA y sí para el Comité Olímpico Internacional. Por eso será este semillero el que busque ponerle fin a la sequía Argentina en mayores que data de 21 años. De aquella Copa América en "Ecuador 1993′, con la conducción de Alfio Basile y con Gabriel Batistuta de goleador, hasta la actualidad pasó mucha agua bajo el puente y siempre Argentina se quedó sin la gloria. A saber: 5 Mundiales, siendo el puesto más destacado el quinto obtenido hace cuatro años con Maradona de coach en "Sudáfrica 2010′; 6 Copa América, sobresaliendo el subcampeonato en "Perú 2004′ y Venezuela "2007′. Claro que incluído el fracaso de hace tres años en nuestro país con la caída en cuartos de final que le costó el cargo al antecesor de Pachorra, Sergio Batista; además, 1 Copa Confederación, con aquel lejano segundo puesto en 1995 en la exótica Arabia Saudita.
Por eso el déficit resulta demasiado pesado. Aunque muchos de los jugadores de este seleccionado sí saborearon las mieles de marearse dando vueltas olímpicas con sus clubes en Europa. Messi, Mascherano y Di María son un claro ejemplo. Acaso el caso más patente en los últimos años sea el de Javier Zanetti, quien disputó 145 partidos con la albiceleste en la Mayor, y nunca dio una vuelta olímpica. En esa tabla histórica lo sigue Roberto Ayala, con 115, y tampoco se coronó jamás. Recién el tercero es alguien que gritó campeón como el Cholo Diego Simeone, justamente presente en la Copa América de hace poco más de dos décadas.
Con la lógica diferencia de generación, Sabella apeló a un plantel que se adaptara a sus gustos y necesidades. Así quedó evidenciado el gran trabajo en juveniles de Pekerman y compañía. Solo Ricky Álvarez, Augusto Fernández, Enzo Pérez, Marcos Rojo y Hugo Campagnaro, no formaron parte de algún proceso en divisiones menores nacionales de manera oficial.
El domingo en el Maracaná será el momento de cerrar ese círculo que parece en los últimos años haberse perdido, con la llegada a la conducción de los juveniles de gente elegida más por cercanía a Julio Grondona (el hijo del presidente de la AFA, Humbertito, conduce de la Sub-20) que por méritos o trayectoria destacada.
Hace 19 años, Pekerman, luego de coronarse en Qatar 1995 con una Sub-20 donde brillaba, entre otros, Juan Pablo Sorin, fue bien claro con su objetivo a largo plazo: "Perder un partido no es el final y ganar no es lo único que sirve. Si ahora, por ejemplo, Sorin no se consolida en el fútbol grande, el esfuerzo no habrá servido de nada. La selección juvenil sólo sirve si los jugadores empiezan a crecer a partir de ella".

