Impecable. Sin sobresaltos, sin errores. Con todo previsto y controlado, la realización del clásico cuyano terminó sin incidentes, con el mejor resultado y con la concreción de un operativo policial exitoso que incluyó a más de 500 efectivos afectados. El vallado de toda la periferia al estadio ‘Hilario Sánchez’ fue el primer paso al éxito porque nadie podía acercarse sin pasar antes por el cerco policial que aisló a los protagonistas. Otra de las medidas acertadas desde la Policía fue hacer ingresar en las unidades de traslado al plantel de Godoy Cruz que apenas pasadas las 15 ya estaba dentro de los vestuarios del estadio. Luego, en el calentamiento previo, en el partido y en el final del mismo, se repitió la escena sin incidentes más allá de la derrota. Para la salida, se volvió a instrumentar la medida de sacar al plantel mendocino en las unidades de traslado policial y en cuatro combis salieron del estadio escoltados por ocho motos, una combi más de la Guardia de Infantería y el respaldo del grupo GERAS a lo largo de la calle Mendoza. Una maniobra impecable que sirvió para que Godoy Cruz se fuera sin tener nada que reprochar, más allá de que la postura inicial era jugarlo en el Bicentenario.