Así como hace 11 meses atrás el delantero Javier Toledo llegaba a San Martín con el torneo en mitad de camino, siendo elegido por el entonces DT Carlos Mayor para ocupar el lugar que dejaba Carlos Bueno por la lesión ante Boca (fractura de tibia y peroné), y luego de haber tenido su gran momento recién en el torneo de Transición 2016 que finalizó hace dos semanas siendo el máximo goleador del equipo Verdinegro con 8 goles, ayer el cordobés decidió no renovar con el club de Concepción y aceptó la propuesta de Estudiantes de La Plata y cerca del mediodía estampó la firma de su contrato con el Pincha por 12 meses.
No alcanzó a jugar un año calendario en San Martín, pero se convirtió en un jugador clave. A tal punto que en el reciente campeonato fue un jugador clave, inamovible y altamente difícil de suplantarlo. Con 8 goles (le marcó 2 a Argentinos y luego a Aldosivi, Rafaela, Huracán, Lanús, Racing y Temperley) fue el máximo referente en el área en cuanto a efectividad para la propuesta de juego de Pablo Lavallén.
Incluso el entrenador ayer le envió un mensaje, vía Twitter, en el que expresó: “Muchas Felicidades Javier, te mereces este momento, por todo el trabajo y esfuerzo, la vida y el fútbol siempre dan revancha. Abrazo”.
Toledo se marcha de San Juan sin conocer, todavía, si sobre él caerá alguna sanción producto del doping positivo que dio en la fecha 5 por una inyección de Oxa B12 debido a un problema lumbar.
No obstante, el gran dilema ahora será encontrar su reemplazante ya que por su experiencia y potencia fue de enorme utilidad para San Martín y demostró ser un atacante completo. Gran definidor, dueño de un potente cabezazo, solidario para contribuir en la marca y hacer su juego también tirándose metros atrás.
Junto a Toledo arribaron los volantes Matías Fissore y Daniel González, con quienes hoy la dirigencia negocia para renovarles su vínculo. Mientras a las vez y junto a Lavallén la están armando el plantel que el 20 de junio iniciará a la prácticas.

