La 32da. Vuelta Ciclista a San Juan tiene nombre propio: Laureano Rosas. El ciclista emblema del Sindicato Empleados Públicos inscribió su nombre ayer al de destacados corredores que guardan en sus vitrinas el trofeo como ganadores de la carrera que más gente convoca a las calles y que, todos los ciclistas sueñan algún día con ganarla. Al nuevo monarca de la competencia que organiza el Pedal Club Olimpia le alcanzó ayer con escoltar en el último esfuerzo, realizado ayer sobre el anillo de cemento de la Avenida de Circunvalación, al barrealino Ricardo Escuela (Municipalidad de Pocito), su rival directo en la lucha por la malla de líder. El tercer puesto del disputado embalaje fue para Emiliano Fernández (Municipalidad de Rawson).
La última etapa, corrida, como ocurrió durante los nueve días de competencia, bajo un intenso calor, fue movida de principio a fin. Los integrantes de la Agrupación Virgen de Fátima que tenían a Juan Pablo Dotti y Daniel Zamora, cuarto y quinto, aún sabiendo que era muy difícil desbancar a Rosas porque su equipo dejaría la vida para cerrar cualquier agujero y cortar antes que nazca cualquier fuga, intentaron una, dos, tres y varias veces, hasta que no quedaron fuerzas. Los Piqueteros fueron apoyados por su gran hinchada que ornamentó con más de 200 banderas, de todos los tamaños, el óvalo de 16,3 kilómetros.
Y, así como lo intentaron los de la Agrupación, también lo hicieron los pocitanos que contaban con Escuela como primera opción para pelear la general y Roberto Richeze, un poco más alejado, pero también en condiciones de sacar algunos metros y hacer tambalear el liderazgo del hombre del SEP.
Ni uno ni otro equipo pudieron. Generaron, en algún momento, alguna zozobra, pero si no podían sus compañeros, era el malla líder quien bajaba la cabeza, apretaba el ritmo y salía en búsqueda de sus atacantes.
En ese juego del gato y el ratón. Si me das yo te doy, fueron esfumándose las chances de quienes estaban más cerca. Es por ello que hubo un par de escapadas, que tuvieron algo de entidad. Al menos un giro, pero todas protagonizadas por hombres que estaban muy lejos de la punta.
El primer objetivo de la gente del SEP era que Escuela no bonificara en las metas intermedias, y lo lograron dejando que se vayan algunos adelante para que se repartieran los segundos de los dos embalajes bonificados. El segundo era llevar a Rosas hasta dejarlo bien posicionado para que embale en la etapa y no ceda segundos.
En el mano a mano, Escuela fue más veloz, pero como Rosas terminó pegado a su rueda no le alcanzó. Laureano ganó con autoridad y siguió sumando lauros a su rica campaña deportiva.

