El entrenador de Boca Juniors Carlos Bianchi dijo ayer respetar “cada día más” a Juan Román Riquelme por haber mantenido su palabra de no jugar más con la camiseta xeneize aunque lamentó no poder dirigirlo nuevamente. “En una sociedad que se vende por cualquier cosa y no le da valor a la palabra, Riquelme, a pesar de todas las ganas que tiene de jugar al fútbol, respetó la decisión que había tomado. El, en su momento, dijo una frase que lo condicionó y finalmente tomó una decisión lógica. Cada día lo respeto más”, señaló el técnico en la primera conferencia de prensa de su tercer ciclo en el club.

Bianchi agregó que “Román es libre y tiene derecho de hacer lo que él desea. Lógicamente a mi me hubiera gustado contar con él. Quién no quiere tener a Riquelme en su equipo, es uno de los mejores, o el mejor jugador que actúa en el fútbol argentino, pero respetó la decisión que tomó. El nunca me había prometido que iba a volver a Boca”.

El Virrey contó una anécdota que pinta al ídolo xeneize: “Yo lo fui a buscar cuando me tocó dirigir el Atlético de Madrid y él estaba en Villarreal. Me agradeció pero no vino porque le había dado su palabra al presidente del Villarreal de que iba a seguir en ese club”.

Terminado el tema Riquelme, se refirió a los refuerzos: “Espero que en 48 horas, como mucho, podamos concretar la llegada de Juan Manuel Martínez. Por el momento no hay nada más”, confió. Cuando se lo consultó sobre cómo vio al plantel en estas dos prácticas, dijo: “Hay buen ambiente, los jugadores vinieron con ganas. Saben que esta es una etapa nueva y tienen las expectativas lógicas que debe tener un jugador de Boca Juniors.

Nos vamos a ir conociendo en Tandil”. “Tuvieron casi un mes de vacaciones, algunos se habrán preparado un poco, otros no tanto. No es problema, yo era el primero que no hacía nada en las vacaciones. En Tandil vamos a tratar de perfeccionar la condición física y futbolística. Iremos delineando el sistema de juego a medida que vayan transcurriendo las prácticas‘, continuó para terminar la conferencia con el tradicional “‘Gracias, felicidades”, frase que hacía rato no se escuchaba en La Bombonera.