El delantero juvenil Gustavo Pereyra, no continuará jugando en Sportivo Desamparados debido a que su madre, Gabriela Valdez, forzó la retirada de su hijo del club utilizando la patria potestad.

El Gatito, luego del partido ante 9 de Julio donde jugó de titular, no volvió más a los entrenamientos.

"Por ahora no tengo pensado volver a Sportivo, porque el señor Cámpora (Carlos, el vicepresidente del club) me prometió algo y nunca llegamos a nada. De ahí viene mi enojo", señaló el delantero de 16 años, quién agregó que está en Buenos Aires haciendo una prueba para ingresar a River Plate.

"Ahora estoy haciendo pruebas en la sexta en River para ver que sale. Voy a estar acá dos semanas y luego me van a confirmar si quedo o no", comentó el pibe.

Por su parte, su padre salió muy furioso a decir que la dirigencia de Sportivo siempre mintió. "A mi hijo siempre le mintieron. Le hicieron un contrato de esclavitud. Le pagaron sólo un mes y de ahí en más el chico no vió un sólo peso más. Por esto fue que lo saqué del club. El quería quedarse, pero si ellos le hubieran pagado, hubiera sido otra cosa y él seguiría allí", dijo el padre del jugador, Gustavo Pereyra.