Michael Schumacher anunció ayer que no volverá a la Fórmula 1 debido a que no superó persistentes dolores en el cuello, por lo que Ferrari, frustrado, informó que Luca Badoer será el reemplazante de Felipe Massa.

"Desgraciadamente, y pese a todos los esfuerzos que he hecho, no estoy en condiciones de sustituir a Massa a partir del 23 próximo en el Gran Premio de Valencia, dijo Schumacher, siete veces campeón mundial y cuyo anuncio de retorno había conmocionado a la F-1.

En un breve comunicado en su web personal, Schumacher aseguró "haber hecho todo lo posible", pero que "con amargura", debe "confesar que no lo he logrado, pese a haber intentado todo desde el punto de vista médico y terapéutico".

Desde el primer momento, cuando Schumacher anunció su retorno, había dudas sobre la respuesta que darían sus músculos del cuello, los más exigidos por la fuerza lateral que imprime un F-1 en las curvas veloces.

Las vértebras del cuello y de la cabeza fueron las que más sufrieron cuando sufrió una seria caída mientras entrenaba en moto.