En Sportivo Desamparados se inició una nueva etapa. El regreso de Alejandro Schiapparelli a Puyuta se dio de una manera muy distinta a la que se había dado en 2011. Es que en aquella pretemporada del equipo que se preparaba para afrontar la Primera B Nacional, el exdefensor de San Martín y de la Selección de Bolivia, se quedó con las ganas de jugar en Sportivo por una lesión que lo llevó incluso a operarse. A casi tres años de esa situación desafortunada, Alejandro volvió a entrar en la vida de Desamparados al asumir la conducción técnica del equipo que afronta la temporada local y además apuntando a la preparación del equipo del Argentino B que se jugará en la segunda parte del año. El proyecto es ambicioso pero muy realista, siguiendo los lineamientos que el presidente de Sportivo, Mario Guerri, marcó desde el comienzo de su gestión.

El primer día de Schiapparelli como entrenador puyutano comenzó con la presentación en las instalaciones del club para luego trasladarse con todo el plantel hacia el camping de ATSA donde entrenaron con más intensidad. La idea del exdefensor de la Selección boliviana es recuperar el estilo y la mística que marcó a Desamparados en el fútbol de San Juan y de la región. En sus declaraciones, Schiapparelli se mostró más que agradecido de la decisión de Sportivo de abrirle su carrera como entrenador: “Es una gran oportunidad para mí y sabiendo lo que es Desamparados para el fútbol de San Juan. Empezar en una institución así es un privilegio y espero dejar todo lo mejor para que este club recupere el lugar que se merece. El proyecto es austero pero muy realista y vamos a trabajar intensamente para que sea exitoso”.