San Juan, 1 de julio.- Quedó en el lugar que se merece. Donde tiene que estar. En Primera División. Luego de aguantar un partido infartarte, San Martín empató 0 a 0 con Rosario Central y mantuvo la categoría. Con corazón, pero más que nada con garra, el Verdinegro logró lo que no pudo en la temporada 2007-2008 y ratificó sus cualidades para seguir siendo uno de los 20 equipos de la elite del fútbol argentino.
En cuanto al partido, San Martín arrancó mejor. Cristian Álvarez tuvo en sus pies la apertura del marcador, pero su tiro libre se fue apenas por encima del horizontal que cuidó Manuel García. De ahí en más el partido fue de igual a igual, pero a los 20 minutos el Verdinegro tomó la pelota y fue protagonista. Lucas Landa aprovechó un centro, cabeceó y el arquero Canalla reaccionó a tiempo para sacar la pelota.
Después vino la arremetida de Central, con una clara intervención de Gonzalo Castillejos que tuvo una rápida respuesta de Luis Ardente desde el suelo. Ya en la segunda parte, los rosarinos entraron desesperados y fueron más, porque tuvieron las chances más claras y estuvieron cerca de convertir. Pero a los 15’ el equipo de Juan Antonio Pizzi sufrió una baja clave, ya que Andrés Alderete se fue expulsado por doble amarilla tras una dura falta sobre Maxi Bustos.
El partido continuó con una intensidad típica de una Promoción. Emmanuel Mas, de lo mejor en el local, encaró por izquierda, remató y García desvió con la punta de sus dedos. El Canalla reaccionó rápidamente y Santiago Biglieri estampó un remate en palo, que pudo haber definido la historia. Pero el destino estaba escrito y San Martín debía quedarse en la máxima categoría del fútbol argentino.
Los últimos minutos fueron infartantes. Ardente, otro de los puntos altos en San Martín, le sacó un cabezazo a Castillejos y luego fue protagonista en córner posterior. El Verdinegro también lo tuvo. Con Sebastián Penco haciendo de las suyas y con Gastón Caprari, que desvió un disparo estando en una buena posición.
El encuentro llegaba a su fin, pero cada minuto fue eterno. Hasta que llegó el pitazo de Patricio Lousteau y todo Concepción sintió un desahogo que se transformó en locura y felicidad, porque San Martín quedó donde tiene que estar, en lo más alto del fútbol argentino. El Verdinegro demostró que jugar la Promoción le sienta bien y también logró algo que no pudo hacer en su anterior paso por Primera: mantener la categoría.
Síntesis:
San Martín: Luis Ardente; Cristian Alvarez, Cristian Grabinski, Lucas Landa, Juan Francisco Mattia; Mauro Bogado, Maximiliano Bustos, Emmanuel Mas; Marcelo Carrusca; Gastón Caprari y Darío García. Director técnico: Facundo Sava.
Rosario Central: Manuel García; Nahuel Valentini, Franco Peppino, Matías Lequi; Paulo Ferrari, Reinaldo Alderete, Jesús Méndez, Ricardo Gómez; Federico Carrizo; Antonio Medina y Gonzalo Castillejos. Director técnico: Juan Antonio Pizzi.
Cambios en el segundo tiempo: a los 11 minutos, Javier Toledo (RC) por Medina; a los 12, Santiago Biglieri (RC) pr Gómez; a los 15, Federico Poggi (SM) por Carrusca; a los 25, Facundo Affranchino (SM) por Bogado; a los 32, Sebastián Penco (SM) por García; a los 41, Leonardo Talamonti (RC) por Valentini.
Incidencias en el segundo tiempo: fueron expulsados, a los 16 minutos, Alderete (RC); a los 46, Sava.
Estadio: Hilario Sánchez.
Arbitro: Patricio Loustau.
