Tal vez el resultado no fue el más justo. Pero claro, el fútbol no conoce de merecimientos y a pesar de que Peñarol mereció el empate se quedó con las manos vacías ante San Martín, que lo derrotó 2-0 en el marco de la 13ra fecha del Torneo Oficial. De esta manera el Verdinegro se volvió a prender en la lucha por el título.
El partido fue más que entretenido. Y si bien el local fue más ambicioso por el afán de estirar diferencias en la cima de la tabla de posiciones, hay que recalcar que San Martín basó su victoria en el orden, en la efectividad y en el arquero Diego Pérez, figura del partido.
El primer intento fue para el local, con una volea de Neira que se fue alta. Y ahí no más respondió San Martín, pero al cabezazo de Narváez lo tapó el arquero Sambor. Más tarde, a los 23 minutos, Castro lanzó un córner y Ruarte puso en ventaja al Verdinegro, con un cabezazo letal al palo. Fue un duro cachetazo para Peñarol que reaccionó con un tiro de Chávez que, tras un centro frontal, la mandó por arriba del travesaño. Pasada la media hora, comenzó a aparecer la figura de Pérez. Primero salvó un gran remate de Molina en su palo izquierdo y, luego de otro remate afuera de Chávez, atajó un disparo de Ríos a quemarropa.
En el complemento el encuentro bajó el ritmo que tenía. Es que el Bohemio apostó a los centros y San Martín cerró bien los caminos para evitar el empate. Excepto a los 4’ ya que el Toto Brizuela ensayó una gran pared con Leyes y definió por arriba para la atajada de Pérez. Luego el técnico Pepe Bravo paro un equipo más ofensivo y sufrió el segundo gol, de Martín, ante la impotencia de la parcialidad local que arrojó pierdas a la cancha hasta el final del partido.

