Si hubo un mensaje en común en técnico y jugadores de San Martín luego del empate sin goles en Mar del Plata ante el penúltimo de la tabla, Aldosivi, ese fue "el punto sirve", aunque en el rostro de varios no parecía reflejarse el mismo conformismo. Quizás sea por casi no haber generado oportunidades de gol ante un equipo que venía de recibir 8 goles en los últimos cuatro partidos y no haber marcado ni uno. Pero, como dijo Leandro Becerra la semana pasada, seguramente toda discusión sobre "el nivel" de juego quedará totalmente disuelta si el equipo logra el ascenso. Y para eso lo único que importan son los puntos de la tabla de posiciones. Entonces, desde esa perspectiva, surge la pregunta ¿Sigue todo tan bien como al terminar la primera rueda?

Al repasar los números recientes, y sin pretensiones de entrar en la discusión sobre "el nivel de juego" del equipo, la conclusión que queda hoy por hoy es que el Verdinegro es un fiel reflejo de la teoría del vaso medio lleno-medio vacío, y eso sí se refleja en las sensaciones de "las charlas de café" de los que siguen la campaña. Los aspectos de uno y otro caso, en líneas generales, son:

Vaso medio lleno

¿San Martín quiere ser exclusivamente el campeón o "se conforma" con lograr el ascenso? Sin dudas, la segunda opción es la que vale. Al terminar la primera rueda, se mencionó siempre que el segundo del solitario líder se encontraba a 7 unidades. Pues, teniendo en cuenta que con salir segundo lo mismo vale, la comparación no es que hoy Instituto se encuentre a una unidad, sino a cuánto está el tercero: Al final del año pasado, Olimpo era el tercero y se encontraba a 8 unidades. Hoy el equipo de Bahía Blanca es también el tercero y aunque acortó un poco la brecha, todavía está a 5 unidades por debajo del hoy puntero, una diferencia que sigue siendo bastante apreciable.

Otro aspecto es que San Martín no cosechó en esta segunda rueda menos unidades de las que, en teoría, necesita para asegurarse prácticamente una de las dos plazas de ascenso directo. Para ser un poco más claros: al terminar la fecha 19, San Martín había cosechado el record de 41 unidades. Surgió entonces la proyección que, con permanecer inexpugnables de local, alcanzaba para lograr el anhelado ascenso, porque al tener 9 partidos en Concepción, con esas supuestas 27 unidades, se alcanzan un total de 68 puntos en el campeonato y las estadísticas de la categoría indican que con esa cantidad, el regreso a Primera es prácticamente un hecho. Dentro de esta línea, San Martín hasta lo que se disputó de la segunda rueda debería haber logrado un piso de 6 unidades (jugó dos partidos de local). Y son exactamente 6 los puntos que obtuvo en este año (los empates de visitante ante Platense y Aldosivi equilibraron el 2-2 con Belgrano en San Juan), además del triunfo ante Merlo por lo que en este momento las cuentas no le dan en rojo.

Vaso medio vacío

También hay indicadores que muestran algunos nubarrones en el horizonte. Aunque la teoría anterior tiene validez mirando a futuro, San Martín ya no tiene la cómoda ventaja que contaba al finalizar la primera rueda tanto por las buenas campañas de sus perseguidores como de una relativa desaceleración del verdinegro. En estas 5 fechas de la segunda rueda, San Martín consiguió apenas un triunfo y eso nunca le sucedió durante el mismo lapso en la primera mitad del campeonato (no importan las 5 fechas que se cuenten, siempre se contarán por lo menos 2 triunfos). Incluso, si se sumara solamente los puntos de este año, el verdinegro se ubica (con 6 puntos) en el puesto 13 de la tabla, y lejos de la punta: Instituto lleva 13, Rafaela 12, Belgrano 11, Tiro Federal y Defensa 10, serían la vanguardia. Además, todos los que están más cerca en la tabla de verdad (Instituto, Olimpo -9 puntos-, Unión -7-, Quilmes -9- y Rafaela) han podido acercarse.

Si el vaso se sigue llenando o se sigue vaciando, se va a determinar en los próximos compromisos del verdinegro. El jueves recibirá a Quilmes y luego tendrá dos salidas consecutivas: Rafaela y Gimnasia de Jujuy. Tres paradas con dificultades particulares aunque las dos primeras tienen en común que son equipos que están en este momento apenas un escalón debajo de los puestos de promoción por el ascenso. Y con el primero de ellos, el resultado de ese partido tendrá influencia directa en todo lo escrito aquí. Si le gana San Martín a Quilmes se apreciará directamente en todo lo bueno: como mínimo se mantendrá la ventaja en la punta y se continuará con la premisa de ser fuertes de local. Si los 3 puntos no los consigue, entonces las mesas de café van a estar seguramente más picantes.