Ganó 4-0. Perdió 1-0. Ganó 3-0. Perdió 4-0. Ese es el historial reciente del San Martín de Raúl Antuña, técnico que según la dirigencia ya no es interino, aunque se sabe que los malos resultados pueden poner en jaque su futuro inmediato. Claramente es irregular el andar del Verdinegro, que viene de comerse un trompazo del mejor Tyson en Flandria con aquel 0-4 en Buenos Aires, hace apenas una semana.
Más que nunca hay que dar vuelta la página porque se encuentra en la mitad de la tabla de posiciones (21º con 10 puntos) y si bien el certamen es hiper extenso, debe marcar su rumbo cuanto antes. Ese es el objetivo principal en el choque de hoy, a partir de las 16.30 horas, recibiendo en el Bicentenario de Pocito a Temperley. El equipo del Purruco se mudó porque el club ha resembrado su estadio y le dará su tiempo para que mejore.
San Martín buscará dar otra imagen y para ello su técnico introducirá dos modificaciones.
En el lateral derecho, saldrá Pablo Aranda y tendrá su lugar un futbolista que supo tener buen rendimiento en la campaña anterior, Alejandro Molina. La modificación principal es apuntando a mejorar el volumen de juego será en la zona de volantes: Pablo Ruiz sale e ingresa Jeremías Rodríguez Puch. El Mudo ya había salido en el entretiempo del encuentro contra Flandria y por eso no es una gran novedad que ahora pierda su lugar en el once inicial.
Del otro lado estará Temperley, equipo que tiene la dupla de técnicos Aguirre y Quiñones, y que viene de perder de local 2-0 contra Atlanta. El Celeste está más abajo en la tabla que San Martín y por eso es una gran chance para el Verdinegro de recuperarse.

