San Juan, 15 de septiembre.- Esta vez no se dio y no hubo victoria en el clásico cuyano. La carencia de ideas y la falta de actitud de San Martín posibilitaron que Godoy Cruz se imponga por 1 a 0, develando que el triunfo verdinegro ante Arsenal fue sólo un espejismo en la dura realidad que atraviesa el equipo. Ni la llegada del nuevo DT pudo con el buen juego tombino, que con el triunfo se trepó momentáneamente a lo más alto de las posiciones.
Desde el primer tiempo Godoy Cruz se hizo dueño de la pelota y generó situaciones que llevaron peligro al arco de Luis Ardente. San Martín no tuvo reacción, no hizo pie y le costó jugar, por eso lo pagó caro. Porque a los 26 minutos apareció David Ramírez para sacar un remate de media distancia que se coló entre dos defensores y se clavó en el palo izquierdo del arquero verdinegro.
De ahí en más, salvo algunas situaciones, todo fue del equipo local. El complemento también fue dominado por el Tomba que, con sus laterales Emanuel Insúa y el sanjuanino Lucas Ceballos, provocó serios problemas en la última línea de la visita.
San Martín tuvo el empate a los 11’ en los pies de Emmanuel Mas y luego en los de Francisco Mattia, pero Sebastián Torrico y la falta de eficiencia lo impidieron. En el Malvinas Argentinas, que lució sólo con público local, el Tomba se afianzó con el correr de los minutos y se aprovechó de las udas verdinegras. Sólo quedó tiempo para que Gabriel Perrone intente la igualdad con cuatro delanteros, pero no logró su objetivo y cosechó su primera derrota como DT en el fútbol argentino, la sexta en el torneo para el equipo de Concepción.
San Martín demostró en Mendoza que la goleada ante Arsenal fue sólo un paréntesis de su difícil presente. Porque cayó sin atenuantes en el clásico cuyano ante un equipo que juega bien y no tuvo capacidad de reacción para ir a buscar un resultado positivo. La revancha está a la vuelta de la esquina, ya que el próximo fin de semana recibirá al recién ascendido Quilmes, en un partido para el que seguramente Perrone deberá trabajar mucho si es que su anhelo es darle la recuperación definitiva a un equipo que hasta el momento naufraga en el descenso directo y no encuentra su identidad.
