San Lorenzo consiguió una trabajosa victoria en su estadio al derrotar anoche a San Pablo por 1 a 0 en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El Estadio Pedro Bidegaín vivió una fiesta gracias al gol convertido por el paraguayo Adam Bareiro en el segundo tiempo, pero también vibró con el esfuerzo de sus jugadores que se ofrendaron nuevamente en una batalla.

En los primeros 15 minutos, el partido se mostró interesante, con las intenciones de ambos por llegar al área rival, aunque los arqueros no tuvieron mucho trabajo. Cuando San Pablo salía jugando de abajo, San Lorenzo empezaba en su campo y allí iniciaba la presión. Por eso las llegadas frente a ambos arcos fueron con disparos de larga distancia. Batalla se mostraba seguro en los centros, mientras que Rafael usaba los puños de recurso.

En la segunda etapa San Pablo mostró los dientes de entrada, pero San Lorenzo tomó las marcas y comenzó a acercarse. Y así logró la diferencia cuando Bareiro ganó una pelota luchando contra toda la defensa rival y definió tras Gonzalo Maroni bajarle un centro. El Ciclón defendió su victoria con los dientes apretados, mientras Insúa envió claramente una señal a los dirigentes, pidiendo refuerzos, ya que solo realizó un solo cambio.