San Lorenzo venció anoche Cruzeiro por 1-0 en un repleto Nuevo Gasómetro con 40 mil espectadores, en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores, y espera confiado la revancha, que se disputará el miércoles que viene en Belo Horizone. El Ciclón logró la misma ventaja que en la ida de los octavos, también frente a otro equipo brasileño como el Gremio. Al igual que en esa ocasión, donde logró el pasaje por penales, el equipo argentino se meterá en semifinales ganando o empatando. En caso de marcar un gol, este valdrá doble y por eso el Cruzeiro deberá superarlo por una ventaja de dos o más tantos.
Los recaudos defensivos tomados por ambos equipos durante el primer tiempo atentaron contra el juego: si bien el partido estuvo bien jugado, con la pelota al pie como premisa principal, las jugadas de riesgo escasearon durante esos 45’ iniciales.
Con Ignacio Piatti intermitente, Ángel Correa perdido entre los defensores rivales y Mauro Matos separado del circuito de juego, la punta de lanza el Ciclón fue Héctor Villalba, quien se hizo un festín por la punta derecha ante Samudio, quien nunca pudo encontrarle la vuelta a la velocidad del atacante azulgrana. Fue justamente un desborde de Tito y un centro atrás que luego pifió Piatti- la maniobra más riesgosa de la etapa inicial.
El encuentro continuó con la misma tónica en el arranque del segundo tiempo, pero a los diez minutos hubo una situación que sacudió a los hinchas de San Lorenzo: Fábio, arquero del Cruzeiro, evitó en dos oportunidades la caída de su valla, primero a Mauro Matos y luego a Correa. El gol llegó a los 20, con un centro preciso de Néstor Ortigoza que Santiago Gentiletti mandó a la red con un frentazo. El Ciclón cuidó el 1-0 y eso se notó no solo desde la intención de los jugadores, sino desde el banco de suplentes con los cambios que introdujo su técnico, Edgardo Bauza. En una de las variantes salió el sanjuanino Emmanuel Mas, faltando menos de 15’ luego de haber cumplido una aceptable labor. En seis días se sabrá si el ex San Martín se mete entre los cuatro mejores del continente.

