San Juan, 1 de diciembre.- La final de la Primera B local entre Rivadavia y Juventud Unida de Pocito terminó en escándalo y con un policía gravemente herido en uno de sus ojos.
Todo ocurrió ayer en cancha de Alianza, con un duro enfrentamiento entre hinchas y efectivos policiales cuando a diez minutos de la finalización del partido, un grupo de simpatizantes de Rivadavia (que ganaba el partido 2 a 1) decidió invadir el campo y comenzar a festejar el ascenso a la primera división. Acto seguido, el árbitro determinó la suspensión del encuentro.
Los efectivos a cargo del operativo de seguridad reprimieron a los hinchas que atacaron con piedras a los uniformados. Mirá los videos.
