Los Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014 terminaron ayer con el local Rusia al frente del medallero (13 oros, 11 platas y 9 bronces) y una imponente ceremonia de clausura, que reflejó espíritu, la cultura y la herencia del país más extenso del mundo, bajo la atenta mirada de su presidente, Vladimir Putin.
Rusia tomó el liderazgo en el penúltimo día de competencia y se lo garantizó ayer con dos oros más logrados por Alexander Legkov en los 50 kilómetros de esquí de fondo y el equipo de bobsleigh por cuatro.
En segundo lugar, con 11 oros, 5 platas y 10 bronces, terminó Noruega, pese a que no cosechó ninguna medalla en la jornada final.
Canadá, que hace cuatro años en Vancouver lideró la tabla también como anfitrión, quedó en el tercer puesto.
“Declaro cerrados los XXII Juegos Olímpicos de invierno de Sochi y, como marca la tradición, llamo a la juventud del mundo a reunirse dentro de cuatro años en Pyeongchang”, anunció el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, en el estadio Fisht, donde transcurrió la clausura. Enseguida, un gigante oso polar de peluche sopló con fuerza para extinguir la llama olímpica que iluminó el parque los últimos 17 días.
Los JJ.OO de Sochi, en los que participaron casi 3.000 atletas de 88 Comités Olímpicos Nacionales y 25.000 voluntarios, terminaron con una nube de fuegos artificiales que iluminaron el cielo de la ciudad a orillas del Mar Negro.
Argentina participó con siete esquiadores (seis alpinos y el restante en la modalidad cross country) pero ninguno logró resultados significativos.

