Con 23 años y todo el futuro por delante, Laureano Rosas, que ya tenía una experiencia anterior en rutas sanjuaninas, pero no había podido ganar carrera alguna, consiguió el pasado domingo imponerse, con autoridad, en la Vuelta de Rawson.

El corredor nacido, criado y forjado ciclísticamente en Las Flores, ciudad de 27.000 habitantes, ubicada 187 kilómetros al Sur de Buenos Aires, Laureano eligió a los 14 años dedicarse al deporte del pedal.

En 2012, corriendo para la Agrupación Virgen de Fátima, culminó cuarto en la Vuelta de San Juan. Un tercer puesto en la cuarta etapa, ganada por Román Mastrangelo en 9 de Julio.

Sin saberlo, esa carrera sirvió como catapulta para lo que un mes más tarde sería su consagración nacional al ganar la clásica Doble Bragado de manera estupenda. Rosas, que corría para el equipo de la Municipalidad de Chivilcoy se impuso en las ocho etapas en línea y fue cuarto en la crono. En marzo de este año ganó la clasificación general de la 42da edición de la Rutas de América, defendiendo la camiseta del Club Ciclista Fénix, una de las entidades señeras del ciclismo charrúa.

Actualmente integrado al equipo de Adrián Gariboldi, Rosas arribó por segunda vez a San Juan, ahora para hacer toda la temporada en las filas del Sindicato Empleados Públicos. Y su debut no podía haber sido mejor, con una victoria en la carrera de apertura de la temporada.

Desde su ciudad natal, a la que viajó para cumplir el domingo con el deber cívico de votar, Rosas cuenta su presente. “Estoy muy feliz por el triunfo que fue el resultado del buen trabajo del equipo”, explicó quien el pasado 23 de agosto cumplió 23 años.

Agradecido del apoyo recibido por José Díaz y toda la gente el SEP, Laureano explicó que dentro del proyecto se incluye la participación del conjunto en la Doble Bragado. “Hay un par de carreras más a la que nos han invitado, como los 100 Kilómetros de Las Flores y, entiendo, que la Vuelta al Valle de Río Negro, pero todo eso lo decidirán Adrián (Gariboldi, su entrenador) y el señor Díaz”, explicó.

Consultado sobre qué significaba para él correr en San Juan, el joven, al que el fútbol le interesa poco y nada, dijo que le gustaría ganar una clásica. “Acá hay un gran calendario, con carreras históricas y buenos equipos, por eso ganar una competencia como la Calingasta, Difunta Correa y porque no, la Vuelta, sería lo máximo. No será sencillo, porque creo que las fuerzas están muy parejas y habrá que trabajar mucho para conseguir los triunfos”, culminó.