Sorprendió a principio de temporada no pasear sus esculturales curvas ataviada con el enterito rojo y amarillo u otro blanco de la Agrupación Virgen de Fátima. Más sorpresa causó encontrarla ahora promocionando a otro equipo Mardan. Rosario Esquivel, la bella morocha de ojos claros, que durante cinco años representó a las huestes piqueteras, explicó el porque del cambio. “Dejé de trabajar en la Agrupación porque encontré otro trabajo en una empresa de indumentaria y un día, un chico amigo me invitó para que me sume a Mardan y aquí estoy”, contó con una sonrisa. “Ahora estoy de licencia, por eso puedo hacer toda la Vuelta”, amplió quien es la más antigua promotora de la caravana.