Rosario Central se desquitó en parte de la injusta derrota en la final de la Copa Argentina y venció 3 a 1 al campeón, Boca, que jugó con suplentes, en la última fecha del torneo de Primera División, en un partido caliente jugado ayer en un Gigante de Arroyito colmado por casi 45 mil hinchas ‘canallas‘, algunos de los cuales obligaron a suspender varias veces el encuentro por incidentes menores.

El partido comenzó con diez minutos de demora y sufrió una breve interrupción en el complemento porque los hinchas ‘canallas‘ desplegaron una bandera que rezaba ‘AFA corrupta‘ en la popular baja de Regatas y otra que decía ‘Afanar es violencia‘ en la platea baja del río, que finalmente fueron retiradas a pedido del árbitro y hasta del director técnico ‘auriazul‘, Eduardo Coudet, y de los jugadores locales Marco Ruben y Javier Pinola.

Central pareció otro equipo porque estuvo muy atado, impreciso con la pelota, y casi no presionó a Boca en la salida durante todo el primer tiempo, evidentemente comovido por el clima hostil que sus hinchas expresaron por el escandaloso arbitraje del cesanteado Diego Ceballos en la final de la Copa Argentina.

Y Boca, con un conjunto suplente, jugó mucho más tranquilo y, además, facturó en su única llegada clara del primer tiempo: a los 9 minutos Nicolás Colazo desbordó por la izquierda, la metió hacia Palacios, quien enganchó ante Donatti y su centro rebotó en Pinola y le cayó servido a Chávez, quien sólo tuvo que empujarla junto al poste derecho de Caranta para abrir el marcador.

Central mejoró en el complemento cuando se adelantó en el campo y generó juego con Montoya y Cervi, como a los 4’, cuando el chaqueño metió un centro que el arquero Sara desvió y la pelota le cayó servida al propio Cervi, quien la tiró afuera casi solo frente al arco.

Boca respondió a los 9’ con un buen derechazo de Bentancur en el poste izquierdo, con Caranta vencido, y en la réplica Central casi lo empata con un centro de Cervi desde la izquierda que Larrondo cabeceó solo, pero Sara salvó al córner.

Central mejoró notablemente en la generación de juego con el ingreso del volante ofensivo Gustavo Colman, primero, y del delantero César Delgado, después, quienes pidieron la pelota y se animaron a jugar más por abajo.

Hasta que a los 17’ Delgado ejecutó con maestría un tiro libre desde el borde del área y clavó la pelota abajo, junto al poste izquierdo de Sara, para comenzar a desatar la algarabía.

Boca apostaba a las réplicas y Chávez se perdió el segundo al minuto cuando perdió en el mano a mano por la izquierda con Caranta. Central lo buscaba como podía, hasta que a los 35’ Colman le metió una pelota bárbara a José Luis Fernández, y la paró de pecho y definió con un suave toque de derecho, sobre la salida de Sara, para hacer volver a explotar al Gigante.

Y en el final Delgado metió el pase justo para el ingreso de Marcelo Larrondo, que pateó ante la salida del arquero y definió el rebote con un cabezazo para sellar el 3-1.