Su papá, Chicho Lorenzo, le armó su primera moto a los 3 años y desde entonces supo que lo suyo en esta vida sería la velocidad sobre las dos ruedas. Veinticinco años después de aquella subida por primera vez a una moto, Jorge Lorenzo, ya de 28 años, sumó el domingo su tercer título mundial en el Moto GP, la categoría principal del motociclismo mundial, y por eso se convirtió en "El personaje del finde" para DIARIO DE CUYO. Esta temporada para sumar el tricampeonato (los anteriores fueron en 2010 y 2012) debió luchar con todas sus armas frente al gran Valentino Rossi, quien se quedó con las ganas de la décima corona. Lorenzo es un caso de niño prodigio que rompió decenas de récords y que ya de grande, supo capitalizar todo ese talento que veían en él los habitantes del motociclismo.

Lorenzo vive por y para su Yamaha, con la cual se coronó en Valencia anteayer. Es el último eslabón (hasta el momento) de una carrera impresionante que largó en su Mallorca natal, la misma isla donde nació otro crack español como Rafael Nadal. Con 6 años, Lorenzo arrancó en la competencia oficial con título en Baleares. Su capacidad provocó que el equipo para el que competía debiera pedir un permiso especial a la Federación Española de Velocidad para que formara parte de la temporada, con apenas 13 años. Por entonces, sus competencias no sólo eran en la especialidad velocidad, también se desempeñaba en rally y motocross.

Su cuarto puesto en la temporada española y el sexto en el Europeo lo llevó a dar un salto inmenso: llegar al motociclismo mundial en la categoría más chica (125cc). Claro que para debutar en la temporada del 2002, debió "dejar pasar" las dos primeras carreras del año pues aún no cumplía los 15, edad mínima permitida en este certamen. Así, se convirtió en el más joven en participar del Mundial, todo avalado por su mánager y mentor, Giampiero Sachi, quien justamente fue el mismo que descubrió a Valentino.

El español debutó bajo el ala del Derbi Racing Team y en las tres temporadas en la categoría tuvo grandes actuaciones (con varios triunfos) pero no llegó al título. Para el 2005 estaba listo en otro cambio fuerte como era pasar a las 250cc. Ahí la consagración llegó con los campeonatos del 2006 y 2007, en ambos casos con una Aprillia.

Yamaha vio en él un diamante en bruto y lo contrató en el amanecer del 2008. La gloria llegó dos años más tarde y repitió en el 2012 y el domingo. "Saludos para los que siempre me apoyaron y, como dicen los argentinos, para todos los que me conocen", afirmó en la premiación de la FIM el domingo por la noche en Valencia. Su capacidad y títulos lo hacen una auténtica celebridad de la velocidad en la actualidad.