Juan Román Riquelme, el gran ausente entre los argentinos en el Mundial de Sudáfrica y que confirmó que el sábado reaparecerá en el partido que su equipo jugará ante Argentinos por el Apertura, celebró ayer la designación de Sergio Batista como entrenador del seleccionado nacional y no descartó volver a vestir la camiseta albiceleste.

"Para el próximo Mundial ya voy a estar grande", reflexionó Riquelme, no muy favorable a abundar sobre su posible vuelta. "Si llega, en su momento se verá", tiró, sin cerrarle la puerta a un regreso.

Riquelme abandonó el seleccionado por diferencias con el entonces entrenador Diego Maradona. Pero según confió ayer dejó su huella: "La lesión y ver el Mundial desde afuera fueron los peores momentos de mi carrera", asumió en conferencia de prensa.

En cambio optó por celebrar la designación de Batista como técnico, quien dijo que Román le "encanta" por su forma de jugar y de acuerdo a las declaraciones del entrenador que dejó de ser interino el enganche de Boca cumple con esas pautas de tener la pelota y ser continente de la técnica que quiere imponerle al seleccionado.

No obstante Batista también fue cauto. Es que Riquelme está por volver a jugar después de cinco meses. Por eso quiere que el futbolista primero demuestre su estado en Boca. "Me pone contento la designación de Batista. Es lo que él quería", resaltó.

Recordó que tiene una "buena relación" con el entrenador y le deseó "lo mejor porque es el técnico de la selección y ojalá le vaya bien".

A su vez, el enganche, quien no juega en Boca hace 182 días por una osteocondritis en la rodilla izquierda, aseguró que está "muy ansioso" por volver a pisar una cancha el sábado ante Argentinos Juniors, donde espera que "el equipo vuelva a jugar bien para que el hincha sea feliz".

El talentoso volante afirmó además que quiere "ganarle el superclásico" a River y confesó que atravesó "el momento más duro" de su carrera "por la lesión y el hecho de mirar el Mundial desde afuera".

Tras la práctica que realizó el plantel en Casa Amarilla, Riquelme, quien jugó su último partido el 9 de mayo pasado en la derrota 2-1 ante Huracán por la 18va. fecha del torneo Clausura, expresó que "la espera se hizo larga" y que "por primera vez" estuvo tanto tiempo afuera.

"La verdad que extrañé bastante, así que el sábado voy a disfrutar mucho. Ojalá que podamos hacer un buen partido. La ilusión de que tanto yo como el equipo jugaremos bien y que el hincha de Boca se va a ir contento a su casa con una victoria, no me la quita nadie", señaló el mediocampista de 32 años.

En tanto Riquelme, quien aseguró que "sueña con ganar alguna Copa internacional más" en el club, negó que el partido ante Argentinos se trate de una previa para el superclásico que se jugará en la fecha siguiente porque consideró que para Boca todos los partidos son muy importantes".