Independiente, con una gran actuación del mediocampista Daniel Montenegro, quien convirtió dos goles, uno de penal, le ganó a Boca 2 a 0, en la cancha de Huracán, en un partido seguido por una multitud.
Boca finalizó con dos hombres menos, ya que fueron expulsados Pablo Mouche, a los 24 minutos del primer tiempo, y Sebastián Battaglia, a los 42′ de la etapa final, por el árbitro Sergio Pezzotta, de regular desempeño.
Montenegro inauguró la victoria a los 10 minutos del complemento, tras elaborar una notable jugada, ya que luego de un caño al mediocampista Fabián Vargas, sacó un violento remate que venció a Roberto Abbondanzieri.
Su obra la completó a los 32 minutos, cuando ejecutó con éxito un tiro penal y desató la algarabía de la parcialidad "roja".
En el primer tiempo arrancó mejor Boca, que sorprendió, a los 3 minutos con una entrada en profundidad de Mouche, quién remató apenas desviado ante la salida desesperada de Fabián Assmann.
Fue precisamente el delantero el que inquietó a la defensa de Independiente, y era la figura de Boca hasta que debió irse expulsado por doble amonestación, debido a un grueso error del árbitro Pezzota.
Independiente realizó un planteo especulador y fue Boca el que siempre intentó, ya que el equipo local no pudo coordinar jugadas elaboradas debido a que Daniel Montenegro y Lucas Pusineri siempre fueron bien controlados.
La expulsión de Mouche pareció ser un salvavidas de plomo para Independiente, que no atinó a atacar a Boca y cuando lo hizo, en esporádicas ocasiones, dilapidó las escasas chances.
Boca tuvo una oportunidad a los 31′, cuando Martín Palermo no logró conectar un pase de Leandro Gracián estando en inmejorable posición para convertir.
Debido a que Boca se puso nervioso con la expulsión injusta de Mouche, Independiente aprovechó su momento.
En el segundo tiempo, todo fue diferente. El director técnico Carlos Ischia hizo ingresar a Riquelme por Gracián, de opaca labor, pero fue Independiente el que primero llegó al gol.
El bombazo de Montenegro, a los 10′ no pudo ser atajado por Abbondanzieri, y allí Independiente pasó a ganar y controló el cotejo.
Más tarde Montenegro pudo aprovechar las serias fallas defensivas de Boca, cuando se escapó y fue trabado por Abbondanzieri, que le cometió penal y le mismo Rolfi le puso nombre a la victoria.
Después del gol, todo fue de Independiente, que celebró la victoria, resucitó en el campeonato y le dio un empujón a Boca, que cayó por tercera vez en el torneo Clausura.

