El mediocampista Juan Román Riquelme no participó ayer por la tarde del último turno de trabajo de Boca y dialogó cerca de una hora con el director técnico, Julio César Falcioni, al borde de uno de los campos de entrenamiento del club Banco Provincia, de Tandil.
Como sucede desde el retorno a las práctica, el estratega xeneize quedó al margen de los ejercicios con pelota para evitar el uso de botines por la fascitis plantar en el pie izquierdo, sufrida el semestre pasado.
El resto de sus compañeros, con el volante Sebastián Battaglia incluido, realizó fútbol en espacios reducidos en cuatro grupos y ante la mirada de un centenar de hinchas.
El santafesino, múltiple campeón en el club, sería uno de los titulares para el primer partido del año ante San Lorenzo, el martes próximo en Mar del Plata.
Por otro lado, el volante de Boca Leandro Somoza aseguró que el equipo debe prestar atención a todos los compromisos que tiene por delante, pero reconoció que “los hinchas en la calle piden por la Copa Libertadores”, certamen al que consideró “especial”.
“Más allá de la importancia del Clausura y también de la Copa Argentina, la Libertadores es especial. Los hinchas te paran en la calle y piden por la Copa”, dijo. “Hace mucho tiempo que Boca no la juega y va a ser complicado porque hay equipos muy difíciles, pero vamos a dejar todo en cada partido. Hay plantel para llegar a la gloria”, dijo.
El volante central habló además del delantero uruguayo Silva: “Lo conozco muy bien y sé lo que vale. Es una muy buena persona y puede ser fundamental para nosotros”, explicó.
Por último, defendió la realización de los superclásicos de verano frente a River, “porque están por contrato y hay que cumplir”, pero dijo que “no dejan de ser partidos de pretemporada”.
Riquelme sólo habló
El mediocampista no entrenó y dialogó por una hora con Falcioni.

