Diego Sosa fue uno de los primeros que llegó a San Martín para esta temporada. Con el correr de los entrenamientos se ganó la confianza del técnico Darío Franco, quien lo designó para ser titular en el debut, incluso relegando a un defensor de la categoría de Cristian Grabinski. Una distensión en el calentamiento precompetitivo ante los tucumanos, le amargó el estreno y le hizo perder el puesto con el ex Chacarita, uno de los puntos salientes del líder. Aunque mañana estará desde el arranque por primera vez, luego de jugar sus primeros minutos en el club el lunes reemplazando justamente a Grabinski, quien padece una contractura e incluso es duda para el choque siguiente, justamente ante su ex club.

"Fue muy duro lo que me tocó vivir. Me costó asimilarlo y entender que las cosas pasan por algo en el fútbol. Tuve una tristeza inmensa y no me quedó otra que mirar para adelante. Me ayudaron mucho mis compañeros y la familia que siempre me pusieron el hombre en esos momentos difíciles", contó el central de 30 años, quien jugó el pasado certamen en River de Uruguay.

Ahora es su momento y Sosa sabe que la misión es aprovecharlo: "Este es un plantel muy competitivo y no podés dar ninguna ventaja. Trataré de hacerlo lo mejor posible ahora que me toca la chance, para ser una alternativa más para el técnico", expresó y agregó "no me va a costar adaptarme a jugar con Pablo (Melo) de compañero en la defensa por el tema que con él jugamos todos los amistosos de pretemporada. Espero que nos salgan las cosas a todos y podamos volver de Merlo con la punta de la tabla".