Cientos de fanáticos del siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, el alemán Michael Schumacher, se reunieron ayer en el circuito belga de Spa-Francorchamps para rezar y enviarle aliento, tras cumplirse casi un mes de su hospitalización por un accidente sufrido mientras esquiaba en los Alpes franceses. El objetivo de los aficionados del ex automovilista fue hacerle llegar ‘energía positiva‘ a los familiares de ‘Schumi‘, según declaró la responsable de la marcha, Heidi Hendrickx. Schumy se encuentra en estado crítico, aunque estable.