Después de una rotunda caída la semana pasada, el equipo de Independiente dirigido por Américo Gallego se reivindicó anoche al superar ajustadamente a Huracán por 2 a 1, en partido válido por la novena fecha del torneo Clausura. El conjunto de Avellaneda traspiró más de la cuenta para festejar el éxito, ya que terminó arrinconado contra su propio arco y "reventando" la pelota a cualquier parte.

Huracán, que mostró un mejor traslado del balón en el curso del partido, sacó ventaja a los 9 minutos de la primera etapa, con una conquista de Matías De Federico. El equipo de Gallego, dispuesto a revertir la imagen de la semana pasada en el 1-5 ante Lanús, reaccionó con rapidez: a los 11m., Federico Mancuello estampó la igualdad con un disparo desde el borde del área.

Y sobre los 13m., luego de una indecisión del arquero del ‘Globo’ Gastón Monzón, el enlace Daniel Montenegro (no lo gritó por su pasado en la entidad de Parque de los Patricios) metió un cabezazo que se transformó en el segundo tanto "rojo". A partir de esa instancia, paradójicamente, los dos equipos empezaron a tener enormes dificultades para dominar con criterio la pelota. Así la parte inicial terminó sin mayores sobresaltos para ambos arcos.

En la segunda etapa, el panorama varió. Huracán dominó bastante más el balón que su rival, aunque sin ponerse cara a cara frente a Fabián Assmann. El Rojo, nervioso por mantener un resultado favorable, se protegió atrás en demasía, aún cuando su rival se quedó con diez hombres como consecuencia de la expulsión que sufrió Eduardo Domínguez, por aplicarle un topetazo a Montenegro, prácticamente desconocido en la segunda parte. La parcialidad "quemera" (visitante en el fixture pero que ocupó como es tradicional la tribuna Bonavena) se fue lamentando por el tiro de Carlos Arano que se estrelló en el poste izquierdo, a los 30m. del complemento.