El debut en Copa Libertadores terminó mal para Boca Juniors porque además de caer contra el Deportivo Cali en una pobrísima producción, las secuelas físicas no fueron menores. El caso del zaguero peruano Zambrano, que se retiró en camilla antes del primer tiempo contra Cali, y se lo vio rengueando en la mañana en el aeropuerto, dejando un mensaje poco optimista para el futuro.

Más allá de esa complicación, varios integrantes del conjunto azul y oro levantaron fiebre e incluso estuvieron con vómitos en la noche del martes. Los afectados son Luis Vázquez, Juan Ramírez y Rolón, mientras que Alan Varela y Jorman Campuzano padecen síntomas leves. Respecto a lo que se viene, Sebastián Battaglia comandó la práctica de ayer en el Centro de Entrenamiento de Ezeiza, en la que se realizaron ejercicios livianos para recuperar a sus dirigidos, y empezaron a ajustar detalles con vistas al choque frente a Vélez del próximo sábado en el estadio José Amalfitani.

Pero como si no fuera poco, el lateral izquierdo Frank Fabra evidenció signos de molestias al caminar tras el arribo del plantel Xeneize a Ezeiza. Boca ya sabe que perderá a Zambrano, también por lesión y ahora suma el interrogante con Fabra que no podría jugar ante Vélez. Una semana compleja para Battaglia que había encontrado algo de paz con la victoria en el Superclásico pero hoy todo eso parece ya historia más que antigua.

 

Dolidos

Sebastián Battaglia admitió "equivocaciones" del equipo en la derrota ante el Cali y aunque reconoció que se fueron con "tristeza", marcó que ahora deben "mirar para adelante". "El equipo hizo un partido correcto pero con equivocaciones que nos costaron. Estamos tristes por la derrota" dijo.