España, 21 de marzo.- La "Pequeña Revancha" de Manuel Pellegrini y su Málaga, que le robaron un empate al Real Madrid el último domingo en el Santiago Bernabéu, puso apenas un poco más de emoción a la Liga española. Como el Barcelona había vencido al Sevilla, la distancia entre el puntero y el primer escolta se redujo a ocho unidades de distancia. Pero ayer los hombres de Josep Guardiola se impusieron ante el Granada y quedaron a cinco.

De todos modos, el cuadro de José Mourinho no tenía las intenciones de comenzar a ver fantasmas y se presentaba en El Madrigal para medirse ante un flojísimo Villarreal y volver a la senda del triunfo, ya que esa igualdad ante los andaluces que dirige el entrenador chileno cortó con una racha de 11 triunfos consecutivos que llevaba el elenco de la capital.

Ante ese panorama, el “Merengue” comenzó con el pie derecho y se imponía gracias al gol de Cristiano Ronaldo a los 16 minutos del segundo tiempo. Sin embargo, a poco del final Marcos Senna decretó la igualdad y así selló el resultado en una igualdad con un tanto. Gonzalo Higuaín ingresó a los 31 del complemento, mientras que Ángel Di María aún se sigue recuperando de su lesión.

Este nuevo empate culminó envuelto en polémica, ya que el árbitro expulsó a José Mourinho, Sergio Ramos y Özil, mientras que el delantero portugués culminó realizando gestos con la mano, insinuando que habían sido “robados.”

Aunque el Madrid continúa siendo el único y cómodo líder, con una performance admirable y números impresionantes: 72 puntos, 23 victorias en 28 presentaciones y 90 goles a favor, además de mantener un invicto de 13 presentaciones sin perder; la ventaja con su clásico rival se va achicando poco a poco.

A falta de nueve jornadas para la finalización de la Liga y teniendo pendiente aún el enfrentamiento entre ellos, que será clave y se disputará en el Camp Nou en la jornada 35, entre el 21 y 22 de abril), el elenco de Lionel Messi se ilusiona al haber quedado ahora a seis unidades de los “Blancos”.