Apelaron a la memoria y en el repaso no encontraron otra situación en que tantos sanjuaninos hayan salido campeones en una misma temporada del Zonal Cuyano. El día después de haber alcanzado la consagración en el autódromo mendocino ‘Ciudad de San Martín’ volvieron a reunirse Fernando Persia (campeón en Clase 1), Pablo Mauri (Clase 2) y Franco Benedetti (TC Cuyano), tres de los cuatro campeones de este año, para contar el sabor del título.
“Fue algo único. Nunca había tenido una alegría de este estilo y llevo diez años en el automovilismo”, abrió la charla Mauri, quien el año pasado no fue campeón por apenas un punto y medio pero lejos de desanimarse apostó otra vez fuerte este año y alcanzó el premio mayor en la última fecha. “Quiero agradecer a mis amigos por el apoyo y a Daniel Antolin y a todo el equipo por el auto que tuve, porque este año estuve prendido en todas las fechas. Pero especialmente le doy las gracias a mi mujer, Luciana, porque ella me apoyó siempre, incluso en momentos en que tuve dudas”, quiso destacar este sanjuanino por adopción, que festeja su primer campeonato.
Persia ganó 8 de las 10 carreras de este año pero priorizó otros aspectos en el festejo, también ligado a lo familiar. “Haber ganado el campeonato con el auto que preparó mi hijo Ariel es especial. Había dejado de correr en 1995 y volví por él a mediados del año pasado. Este título es el sexto en mi carrera, pero conseguirlo con mi hijo de preparador y a los 58 años de edad sin dudas que es más que especial”.
Franco Bendetti, que también viaja en familia ya que los Fabrizio, su padre y su hermano, también corren en el Zonal, alcanzó el bicampeonato en TC Cuyano y destacó que “este año, el título tuvo el sabor que más me gusta porque yo lo preparé al auto. En realidad no se si me gusta más hacer autos de carreras, que correrlos”.
La charla se llena de anécdotas y cuentan el suspenso que vivieron todos por las respectivas definiciones, teniendo en cuenta que hubo play off este año en la categoría. Y cada uno mostró su punto de vista. El que mostró su mayor apoyo fue Mauri, quien consideró que es lo mejor para cada campeonato, en función del espectáculo y de la motivación para los pilotos. Bendetti también reconoció esa cualidad, aunque no dejaba de lado la otra cara de la moneda, que era la que resaltaba Persia. “Para mí, los que quedan afuera de los play off no tienen la misma motivación para ir a correr y por ejemplo se vio en el parque que hubo en San Juan en la penúltima fecha”, afirmó Fernando.
Charlan de las ‘sorpresas’ recibidas. Fernando mostró unas ‘calcos’ con su nombre y un ‘1’ grande que había impreso su familia y les dejó de regalo a cada uno. Mauri y Benedetti recordaron las remeras que recibieron directamente en el autódromo.
Salió el chiste de ‘¿Y si no ganaba?’. Mauri fue el que tuvo la mayor cuota de suspenso, cuando tuvo que abandonar, pero fue justo en el giro que marcaba el 75 por ciento de la carrera, el mínimo para poder sumar los puntos al campeonato. El ‘final feliz’ era para los tres sanjuaninos.

