Buenos Aires, 6 de marzo.- Con la necesidad de los tres puntos para salir del fondo de la tabla de posiciones y de la zona del descenso, Quilmes vistió a un inestable Arsenal de Sarandí. Los seis puntos con los que llegó el conjunto de Gustavo Alfaro a este compromiso no eran habituales para los del Viaducto, ya que en los últimos tiempos el club de los Grondona se caracterizó por su permanente equilibrio.
El trabado encuentro se basó en el trabajo físico de Rodrigo Braña y en las pelotas paradas ejecutadas por Miguel Caneo. De modo que a los 23 minutos del primer tiempo, el "Chino" le consultó a Ricardo Caruso Lombardi si debía emplear una estrategia practicada en la semana. Con la respuesta positiva del carismático entrenador, el ex Boca envió un punzante centro que logró capitalizar Sebastián Martínez. El uruguayo ingresó por el segundo palo para anotar el 1 a 0. La fiesta comenzaba con una cerveza de aperitivo.
La paridad de los protagonistas que se observó durante el complemento no modificó la fórmula en la creación de situaciones ofensivas: el error ajeno y los tiros libres constituían el único recurso para que los intérpretes accedan al gol.
A falta de un cuarto de hora para el cierre, Milton Caraglio quedó solo ante Silvio Dulcich pero el delantero no supo definir la inmejorable situación que le había propinado el balón detenido. La acción iniciada por una falta de Ramiro Carrera, mal despejada por Wilfredo Olivera, encontró al atacante frente al arquero, y el disparo imperfecto salvó a Quilmes.
Los seis minutos que adicionó Luis Álvarez le dieron un aporte de emotividad a un desenlace que no era apto para cardíacos. Los gestos de Caruso Lombardi en el banco de suplentes ejemplificaban perfectamente el sentimiento de los quilmeños. De todos modos, cuando el colegiado se llevó el silbato a la boca se despertó el delirio de los "cerveceros". El agónico festejo de Sergio Hipperdinger selló un triunfo que le sirvió a Quilmes para salir del fondo de la tabla de posiciones y engrosar su promedio. Tras este partido los más afectados fueron All Boys, que ingresa en la zona roja, y Racing que se ubica en el último lugar del fútbol grande de la Argentina.
