No importan las formas. Ni siquiera las tácticas y los nombres. Para la Selección argentina de fútbol sólo importa hacerse dueña de los tres puntos para seguir en carrera en el Mundial Qatar 2022. Enfrente estará la Selección de México, un equipo que siempre les ha hecho pata ancha a los albicelestes pero que a la larga ha terminado perdiendo esos parejos partidos. Hoy es el día. Desde las 16. A esa hora empezará a escribirse otro capítulo importante en la vida futbolera argentina. Una derrota deja a la Argentina afuera de todo. Un empate, con un pie fuera del Mundial. Y una victoria le estira la vida.
En eso último están los jugadores argentinos. Los que en el debut ante el ignoto Arabia Saudita perdieron el rumbo de lo bueno que venían haciendo. De esa frescura propia que inclusive los llevó a ganar una Copa América después de 28 años de espera. De esa humildad que les sirvió para completar la increíble racha de 36 partidos invictos. Perdió mucho la Argentina en aquel falso debut. Tanto, que hasta perdió la confianza de muchos que "habían ganado el Mundial" antes de jugarlo.
Será el cuarto choque entre ambos que registra dominio argentino (ganó los 3 partidos que jugaron).
La pregunta es: ¿Esa derrota les pasará factura hoy en lo anímico? Tendrán que responderlo ellos mismos. Y en la cancha, porque por más que digan en la previa que es pasado y ahora miran el futuro siempre quedan "esquirlas" de alguna bomba impensada. Tendrán que aflorar otros elementos o condiciones para que la recuperación tome forma. Se trata de la garra, del corazón. Del temple para enfrentar la realidad. Esa que tienen los jugadores argentinos. No la necesitaron en la exitosa etapa pasada pero ahora la tienen que sacar a relucir salga el sol por donde salga.

El técnico Scaloni, ni lerdo ni perezoso, ya dejó en claro que hará cambios con respecto al falso debut. Aquella vez les dio la chance a quienes sacaron pecho en Brasil y le ganaron la Copa América al mismísimo local en el propio Maracaná. Pero resulta que algunos de ellos no están el cien por ciento en la físico o bien su nivel futbolístico actual está lejano a aquel día glorioso. Entonces a Scaloni no le tembló el pulso y ahora se volcó por esos que se sumaron al grupo como la "sangre joven" y que están rindiendo en gran medida en sus clubes europeos. El técnico metió cinco cambios: de acuerdo a lo que se vio en las últimas hora de ayer, cambiará a los dos marcadores de punta (Molina y Tagliafico) por Montiel y Acuña. En lugar de "Cuti" Romero meterá a Lisandro Martínez en el medio de la defensa. Y en el mediocampo, Guido Rodríguez irá por Paredes y Enzo Fernández por "Papu" Gómez. No hizo ningún movimiento ajedrecístico y como Scaloni mismo dijo, el ADN del equipo es irremplazable. Pero varió nombres por su actualidad y eso es una buena señal. Significa, simplemente que no se "casó" con nadie.
De México no hay mucho por contar. Es un equipo aguerrido pero por sobre todo ordenado y por sus características principales puede complicar el juego argentino. Claro que a la hora del juego es inferior en cuanto a potencialidades. Es el momento de jugar. Basta de palabras y pensamientos. Argentina buscará el triunfo con alma y corazón.

