Argentina y Carlos Gardel son sinónimos, pese a que para muchos el mejor cantante de tango de la historia no nació en éstas tierras. Por eso qué mejor que una frase de Alfredo Lepera, inmortalizada por el Zorzal Criollo para graficar la previa de la "primera final’ de la selección de Diego Maradona en el Mundial de Sudáfrica. Es que hoy, desde las 15.30 de nuestro país y ante México, la albiceleste tratará de cortar una racha de dos décadas sin victorias en choques mano a mano durante los 90′ reglamentarios. Porque a contramano de lo que cuenta el tango "Volver", para Argentina 20 años es mucho…
La última satisfacción en tiempo reglamentario en fase de eliminación directa para la albiceleste se dio en Italia 1990. Aquel 1-0 milagroso sobre Brasil en octavos de final es el recuerdo ya borroso. Las clasificaciones posteriores ante Yugoslavia, Italia (también en el "90), Inglaterra (Francia "98) y el mismísimo México hace seis años en Alemania se dieron en tiempo suplementario o en la definición por penales. Para una potencia mundial como Argentina es demasiado tiempo y más ahora que la idea de la trilogía de títulos es casi una obsesión para el Diez y sus "23 fieras", como él califica a su plantel.
Maradona hizo del misterio para confirmar el equipo todo una declaración de principios. En la conferencia previa al choque de hoy, que nuevamente la FIFA le permitió hacerla en Pretoria y no en el mismo estadio del encuentro (es el único DT que cuenta con esta licencia), sólo se limitó a confirmar que Nicolás Burdisso será el segundo central en lugar de Walter Samuel, quien todavía no se recuperó de su contractura. "Si no está al 100% no les está dando una mano a sus compañeros", explicó sobre la variante. Más allá que no lo dijo, vaya uno a saber bien por qué, es un secreto a voces que perderán su lugar de movida dos de sus habituales "intocables" como Jonás Gutiérrez y Juan Sebastián Verón. Nicolás Otamendi y Maxi Rodríguez serán sus reemplazos. La idea es tener un equipo con más marca en defensa por el lateral derecho y una mayor dinámica en ataque por esa misma zona del campo. El resto no se toca. El Pelusa continúa con la apuesta hiper ofensiva pero arriesgada del tridente Messi-Tevez-Higuain. Sabe que en el banco cuenta con piezas claves que son capaces de dar vuelta la historia como los Aguero o Palermo.
En México, Aguirre prefirió la cautela sobre el equipo, aunque dijo que tienen la intención de hacer historia para su país buscando por primera vez el pasaje a cuartos de final de un Mundial. Justo en la tarde que Argentina tratará contradecir a un tal Carlos Gardel.

