El alemán Sebastian Vettel, actual tricampeón mundial y líder del Mundial de Fórmula 1, ganó ayer por primera vez el Gran Premio de su país, corrido en el circuito de Nürburgring, por la 9na. fecha de la temporada.

El piloto Red Bull, de 26 años, que obtuvo su cuarta coronación en el año tras las logradas en Malasia, Bahrein y Canadá, fue escoltado por el finlandés Kimi Raikkonen y el francés Romain Grosjean, ambos con Lotus.

De esta manera, Vettel, campeón en 2010, 2011 y 2012, dio un paso más en su intento por ganar su cuarto título consecutivo.
El tricampeón del mundo tuvo pulso de hierro para dominar una apretadísima carrera, en la que siempre marcó el ritmo, de principio a fin.

Vettel, que partió en el segundo lugar de la grilla de salida por detrás de Louis Hamilton, le arrebató al inglés el liderazgo de la carrera en la primera curva de una accidentada carrera, que obligó a ingreso del auto de seguridad.

Primero fue el brasileño Felipe Massa, quien abandonó por problemas en su Ferrari y luego, en boxes, tras la salida de una rueda del auto de Webber.

A falta de pocos giros para el final de la prueba, el francés Jules Bianchi rompió el motor de su Marussia, que quedó sobre la pista incendiado, aunque sin daños para el piloto que salió a tiempo del habitáculo.

La salida del coche de seguridad en la vuelta 24 dio inicio a una carrera nueva, ya que Vettel perdió toda la ventaja que llevaba sobre sus perseguidores, pero igual el alemán se mantuvo sin titubeos ante el asedio de los Lotus.