A menos de veinticuatro horas de que un vasto sector de la dirigencia se despachara con los abruptos cambios, desde las conducciones de los clubes y desde la propia AFA blanquearon -mediante su vocero de prensa, Ernesto Cherquis Bialo- que el descenso de River llevó al gobierno nacional a imponer el nuevo formato de campeonato que echa por tierra todo mérito deportivo, con el sostén de los millones de pesos que aporta el Programa Fútbol para Todos.
Los cambios se rubricarán en una Asamblea que también ungirá por enésimo período a Julio Grondona como presidente de la AFA y que se realizará sólo cinco días antes de las elecciones nacionales. "Si River no hubiera descendido esto no se hubiera decidido", admitió el periodista que fuera director de la Revista El Gráfico en una de las tantas salidas por radio y televisión que lo llevaron a apagar su celular después del mediodía. Y agregó: "así como pueden salir campeón equipos chicos pueden irse al descenso equipos grandes, entonces la única manera de que se pueda asegurar que todos los actores estén en el mismo campeonato es con este formato".
Los directivos se sorprendieron de la urgencia que encontraron en votar por el proyecto que apenas pudieron leer en la reunión de Ezeiza. Allí se enteraron que habrá un torneo de 38 equipos, divididos en dos zonas, que no habrá descensos de Primera. También que el Fútbol para Todos duplicará el canon a unos 1.200.000 anuales, amén de lo que el Estado deberá pagar por producción.
Entonces de quién fueron las urgencias en un año electoral donde el fútbol en la Argentina es termómetro de humores. "Sin televisión no hay fútbol, la televisión paga, compite y se pone de acuerdo al contenido y al valor de ese contenido. Esta televisión tiene voz y por lo tanto también tiene determinación", dijo Cherquis Bialo, por otra emisora.
Y siguió: "hay un Estado preocupado porque pone más de 600 millones de pesos ajustables, y como esa suma ya está siendo ajustada ellos quieren tener a los mejores porque ponen mucha plata para tener a los mejores en la pantalla. Para que estos actores estén en la pantalla, tenemos que hacer una fusión que los ponga a resguardo para que no le pase a otro equipo lo que le pasó a River".
AFA hace lo que quiere. Quien le compró los derechos: el Estado, además de manejar los horarios de los partidos, esta vez compró el formato del campeonato, para el cual se elucubró que no vuelva a ocurrir el efecto River.
Más allá de que aún la AFA necesita refrendar por Asamblea (49 miembros) la consumación de estos abruptos cambios, el presidente de All Boys, Roberto Bugallo, ya dio cuenta que ya "está aprobado" el nuevo modelo. "Nunca vi que se rechazara algo en una asamblea", confió Bugallo, mucho más claramente contundente que su par de Lanús, Nicolás Russo, quien renegó contra este nuevo torneo pese a que su vice, Norberto Solito, levantó la mano aprobando la propuesta en la noche lluviosa de Ezeiza.
No obstante, Russo dio a entender que los clubes se someten al dinero proveniente de la TV. "Muchas veces uno no hace lo que quiere sino lo que puede. El fútbol es dependiente de los ingresos económicos de la televisión’, reconoció.

