La primera presentación del Gran Premio de Enduro de la República Argentina fue una verdadero éxito. Todo salió como se preveía: a la perfección.

Los corredores y su destreza produjo una fiebre que San Juan nunca antes vivió en materia de motociclismo.

La gente, que jugó un papel aparte, se contagió del espectáculo y colmó los tres escenarios. Por su parte, los circuitos estuvieron a la altura mundialista.