Ciento diez días pasaron desde la última victoria de San Martín lejos de nuestra provincia. De aquel 2-0 ante Patronato en la lejana Paraná a la actualidad. En el medio hubo cinco juegos y todo el mundo verdinegro quiere que la racha llegue a su final esta noche. La misión lejos está de ser sencilla pues se topará con el último campeón argentino, Vélez. Un dato: nueve de los once titulares del Fortín tiene pasado o presente en selecciones nacionales. A las 21.15 se topará en el que para muchos es el ‘teatro’ del fútbol nacional: el José Amalfitani. Un juego para mirar detenidamente por TV, aunque el mismo se superponga con la final del mundial de hockey sobre patines.

“Es un desafío lindo para el grupo. Todos los partidos son especiales, pero éste ante Vélez es una buena prueba para nosotros por tratarse del campeón”, tiró el uno y capitán de San Martín, Luciano Pocrnjic. Sabiendo las cualidades del rival es que Garnero focalizó sus indicaciones en la semana en la tenencia del balón. En no dársela a un Vélez que tiene volantes y delanteros que pueden desequilibrar en cualquier momento. De hecho, el DT lo considera el equipo más completo del país.

Para semejante desafío, el Verdinegro contará con la presencia de movida de Maxi Núñez, quien ya regresó a jugar la fecha pasada y demostró que su calidad no se devalúa para nada. Sale el resistido Néstor Ayala, a quien Garnero ni siquiera llevará al banco de suplentes. El que sí estará entre los relevos, después de seis encuentros ausentes por lesión, es el goleador del ascenso, Sebastián Penco.

“Estamos mejor de confianza por la victoria ante Rafaela, más aún después de haber dado vuelta el marcador. Sería muy bueno cortar la racha sin ganar de visitante justo antes del parate por las Eliminatorias”, avisó en la previa el goleador inesperado del equipo, el central Lucas Landa, quien sumó ante la Crema su segundo tanto.

Gareca destacó en la semana que para llegar a pelear por el título el tema está complicado. Los diez puntos que le sacó Boca es una realidad, aunque la riqueza con que cuenta el Tigre en su plantel hacen posible cualquier remontada. Es tiempo para San Martín de un desafío supremo.