Daniel Passarella se convirtió en la madrugada de ayer en el nuevo presidente de River, luego de que en el recuento de votos la Junta Electoral confirmara que superó por sólo seis votos a Rodolfo D’Onofrio, quien se había atribuido la victoria. Las elecciones en River terminaron en un escándalo porque se informó que D’Onofrio había ganado las elecciones por dos votos, pero Passarella le mostró a Télam la firma del acta de la IGJ (Inspección General de Justicia) que le daba la victoria a él por dos votos.
"Vieron, tenía razón", le dijo un Passarella tranquilo y feliz a Télam, pero a la vez molesto por la bochornosa noche vivida en el estadio Monumental.
"Al hincha de River, a los socios, sólo hay que agradecerles por el compromiso asumido, por presentarse en forma masiva, en una elección histórica", agregó el flamante presidente de River.
Más de 14 mil socios se presentaron a votar, en una elección en la que no hubo problemas, salvo cuando a la medianoche seguidores de D’Onofrio agredieron a dos fiscales de Passarella, según confirmaron fuentes de la entidad de Núñez.
La noche fue especial para Passarella, quien siguió las elecciones desde su "bunker" junto a su familia, porque tenía los datos de boca de urna, que le dieron sus rivales, que había ganado ampliamente, pero después los números oficiales decían otra cosa.
Además, cuando quiso ir al club para seguir de cerca el recuento de los votos la policía le sugirió que no fuera, según le comentó Passarella a Télam, porque no le podía brindar seguridad.
El tema es que una parte de la barrabrava, con la que siempre Passarella estuvo enfrentado por haberlos combatido, más los seguidores de D’Onofrio estaban exultantes gritando que si iba el ‘Kaiser’ lo iban a "matar".
El presidente de la Junta Electoral y vicepresidente de River, Domingo Díaz, confirmó lo que Télam adelantó, es decir, que Passarella es el nuevo presidente de River.
"El recuento de votos está terminado, esto no tiene marcha atrás, Passarella es el nuevo presidente, ganó por seis votos y esto lo avala, extraoficialmente la IGJ", sentenció Díaz.
"El 14 de diciembre está estipulado que asuma el nuevo presidente, que es Passarella", añadió.
También el vicepresidente de Aguilar confirmó que D’Onofrio pidió un nuevo recuento de votos, pero adelantó que "no cambiará el resultado de la elección".
Lo llamativo es que se informó que de los seis votos observados, cuatro fueron dados a Passarella y uno supuestamente a D’Onofrio, lo que no coincide con las cifras dadas a conocer en un primer momento.
También resultó curioso porque se observaron esos votos de Passarella, ya que se presentaron debido a que las boletas eran más chicas.
La gente de la IGJ dijo que las boletas estaban bien, tenían los datos correctos de los candidatos y que sólo tenían un pequeño corte más pequeño que el otro. Pero antes de que se confirme el triunfo de Passarella pasó mucha agua por debajo del puente en River.
Apenas terminó la elección comenzó un lento recuento de votos, cuya información oficial final determinó que D’Onofrio había ganado las elecciones por dos votos sobre Passarella, 5.289 a 5.287.
Estos votos dieron los siguientes porcentajes: 37.15% D’Onofrio contra el 37.14% de Passarella. Detrás de los dos primeros se ubicaron Antonio Caselli y más lejos Daniel Kiper y Mariano Mera Figueroa.
La anteúltima información oficial que se publicó en un plasma en el hall de River marcaba que D’Onofrio vencía en las elecciones a Passarella por cuatro votos. A esa altura faltaba escrutar una mesa, un 3 por ciento de los votos emitidos, y se tardó más de media hora en darse a conocer los guarismos.
Después, Passarella aclaraba: "me siento presidente de River, gané las elecciones por dos votos y es lo que está firmado por la IGJ".
"No vamos a permitir este fraude, está firmado que ganamos y los votos que están observados, no impugnados, nos van a dar más ventaja", sentenció Passarella.
El correr de las horas le dieron la razón al flamante presidente de River, quien festejó en la intimidad y con una promesa repetida: "acá se terminó la joda".

