La ceremonia de apertura del Campeonato fue sencilla, corta, con pocas luces y con mucho humo. El acto duró poco más de una hora y el entusiasmo de la gente por ver a su selección (la francesa) que jugaba a continuación pareció opacar las secuencias llamativas de la ceremonia.

Un grupo de jovencitas (también había un par de varones) entró al compás de la fuerte música (todos temas de electrónica) y bailó cada uno con los colores de los participantes en el Mundial.

El baile duró casi 10 minutos y si bien al principio fue llamativo sobre el final se tornó aburrido. Después se dio el ingreso de las delegaciones, cada una acompañada con un niño hasta ubicarse.

Más tarde se hizo escuchar un párrafo de cada himno nacional (por supuesto el local fue entero) y a continuación, luego del ingreso de las autoridades, se dio tiempo de discursos. Lógicamente los disertantes terminaron aburriendo por lo que por ahí se escuchó uno que otro silbido.

Desconcentración y la emoción del partido de cierre. Nada más ni nada menos que el local ante España.