Cuando el partido se moría y Godoy Cruz no le encontraba la vuelta al esquema de Atlético Tucumán, Federico Higuaín se vistió de héroe en el Malvinas Argentinas para poner al Tomba en lo más alto del Clausura, aunque sea por unas horas. Con dos goles del otro Pipita, Godoy Cruz ganó por 2-1 y esperará lo que haga Independiente en su riesgosa visita ante Chacarita Juniors.

Después de perder el invicto en la fecha pasada, el Tomba decidió recuperar terreno perdido y le metió toda la presión de su localía a un renovado Atlético Tucumán, que con Mario Gómez como nuevo entrenador, le planteó inteligentemente el partido. No le podía encontrar el resquicio por donde entrarle y en ese trámite, Godoy Cruz se consumió la primera media hora del partido, hasta que apareció Federico Higuaín y abrió la cuenta. La diferencia era mínima pero justificada por lo que uno y otro propusieron.

En el complemento, la responsabilidad de ir a buscar el empate hizo que los tucumanos salieran un poco más. Se soltaron sus volantes externos, apareció Claudio Sarría en la cancha y Atlético tuvo premio cuando Javier Páez se encontró con un largo rebote de Ibañez y puso el 1-1 parcial que confundió por varios minutos al Tomba. Llegaron las expulsiones -una de cada lado- pero el partido no cambió. Godoy Cruz fue y fue, ya equivocando los caminos y angustiado por el reloj, mientras que Atlético se refugió ya decididamente contra su arquero para tratar de asegurar un punto en una visita más que complicada. Parecía que se lo llevaba nomás, pero en el tercer minuto de los cuatro de descuento que otorgó el árbitro Laverni, el Pipita Higuaín metió un zapatazo de más de 35 metros para dejar sin respuestas a Ischuk que se estiró pero nada pudo hacer. Delirio en Mendoza. Godoy Cruz, de la mano del otro Higuaín, cantó victoria y por ahora mira al resto desde arriba.