Chile, 2 de julio.- Hasta 22 mil dólares se ofrece una entrada para la final de la Copa América entre Chile y Argentina en sitios de internet pese a la prohibición legal que rige en el país trasandino para la reventa.

En el sitio Ticketbis.cl se ofrecen tickets que van desde los 1.000 dólares hasta los 22.000 según la ubicación dentro del estadio, aunque como suele ser normal en este tipo de cosas, hubo quienes denunciaron que adquirieron sus pases a través de esta página para el partido de semifinal ante Paraguay y no pudieron ingresar a la cancha.

En otros sitios, como el grupo de Facebook ‘Argentinos en Chile‘, se ofrecen entradas entre los 630 y los 900 dólares, aunque también hay varias personas que sólo negocian el precio por mensaje privado.

El diario La Nación recordó que el embajador argentino en Chile, Ginés González García recomienda evitar caer en la reventa, ya que en aquel país ‘está prohibida y se considera delito‘, y también se corre el riesgo de adquirir tickets falsos.

La final de la Copa América entre Argentina y la selección chilena será el espectáculo que concentrará a 48.000 espectadores. Pero los argentinos tendrán un lugar reducido para poder presenciar el encuentro.

La organización del certamen sólo designó 2000 entradas para el público argentino. El estadio estará colmado por los simpatizantes chilenos, locales en esta copa.

Télam

El último martes, en Concepción, ya se vivió un clima hostil en el partido ante Paraguay, con una multitud de chilenos insultando a los argentinos y anticipando lo que se vivirá el sábado en la definición.

Este estadio de la capital santiaguina tiene capacidad para casi 48 mil personas, por lo que Argentina será claramente visitante ante la marea Roja que se hará presente en las tribunas.

Se espera que a partir de mañana los hinchas argentinos comiencen a llegar a esta ciudad, en la que habrá un gran operativo de seguridad para evitar los desmanes que ocurrieron en los últimos partidos del equipo dirigido por Jorge Sampaoli.

Los argentinos en este torneo fueron locales en La Serena y Viña del Mar, donde invadieron las ciudades y pintaron los estadios de celeste y blanco.