El director técnico del seleccionado de fútbol de Perú, el argentino Ricardo Gareca, mantuvo su política de que cada jugador que llegue al país debe ir directo del aeropuerto a la concentración, lo que fue interpretado por la prensa como una imposición de disciplina, a días del debut frente a Colombia, en Barranquilla, por las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018.
Los primeros en acatar esa orden fueron Claudio Pizarro, Carlos Zambrano y Paolo Guerrero, quienes el lunes, tras llegar fueron directamente al lugar de concentración y ayer le siguió los pasos Luis Advíncula, quien llegó procedente de Turquía.
Esta medida de Gareca obedece a lo ocurrido la semana pasada con Jefferson Farfán, quien después de arribar lesionado desde Emiratos Árabes fue visto en la noche en una discoteca.

