Jugó como recuperando la memoria en los primeros 25′ de partido. Ahí, Peñarol fue Peñarol. Hizo a Criado, el arquero de San Martín, la gran figura del partido. Tapó tres pelotas que eran gol, dos veces a Neira y una a Delgado. En Chimbas, parecía que el puntero del Oficial volvía a poner las cosas en orden frente a San Martín. Pero fueron solamente 25 minutos los que Peñarol jugó a lo Peñarol. Después, fue perdiendo claridad, peso ofensivo y empezó a desnudar falencias en defensa. Pero el líder quería más y con todas sus limitaciones a esa altura de la gélida tarde chimbera, fue a buscar. Lo tuvo Sebastián Ríos y su remate -mordido- dio en el palo, luego, Criado le sacó el gol a Gutiérrez, que cabeceó solito. Y claro, la insistencia Bohemia tenía que tener premio y a los 44′, en una jugada marcada por la polémica, Ivan Díaz apareció demasiado solo en el área de San Martín y puso el 1-0 favorable a Peñarol.
En la segunda parte, con viento a favor, San Martín se paró mucho más adelante en la cancha y metiendo pelotazos solamente, llevó preocupación a Peñarol. A los 12′ Pablo Jofré le dio cerrado en un corner y la pelota se estrelló en el travesaño del arco de Leo Avila. Fue un aviso porque a los 27′, en otro corner, Peñarol dudó en su área, la dejaron picando y apareció Oscar Jofré para poner el 1-1 que sería castigo en Chimbas. Lo que quedó sirvió para ver la impotencia de un equipo que en algún momento tuvo hasta 7 puntos de luz sobre el resto y que ahora no encuentra las respuestas para volver a ser el que no hace mucho tiempo atrás fue.

