En la continuidad de la 22da fecha del Oficial de fútbol doméstico, Peñarol se acercó un poco más al objetivo que se puso este año de quedarse con el campeonato. Ayer, en su cancha venció a 9 de Julio por 2 a 0 y estiró la diferencia con su perseguidor San Martín a seis puntos, teniendo en cuenta que el Verdinegro juega hoy.

El Bohemio tiene en claro cuál es su objetivo. A cuatro fechas de que finalice el torneo, los dirigidos por Pepe Bravo no quieren sobresaltos en la etapa final. Por eso ayer hicieron lo propio ante su gente y pudieron quedarse con los tres puntos, quizás con un resultado exagerado para lo que se vio en el encuentro.

Con poco juego pero con la contundencia necesaria a la hora de lastimar el arco contrario, el Bohemio le pegó feo a los visitantes. El equipo de Andrés Lavorante había comenzado mejor la primera parte haciéndose dueño de la tenencia del balón. A los 20, la visita desperdició su primera chance de tiro libre. Delgado fue el encargado de ejecutarlo, el Chelito le pegó fuerte con dirección al ángulo derecho del arco de Sambor, pero el arquero se estiró y terminó sacándola con lo justo.

Peñarol se despertó de la siesta y a los 27 aprovechó la única jugada que había tenido hasta ese momento. Ríos, tras un córner ejecutado por Neyra, apareció en el punto penal para empujarla y abrir el marcador. Resultado injusto hasta ese momento por lo realizado por la visita. 9 de Julio no se quedó y casi en el final de la primera etapa perdió la oportunidad de tomarse revancha. David Cano vio a Sambor adelantado, le pegó de media distancia pero su remate se fue apenas rozando el palo del arquero local.

En la segunda etapa, la visita salió con todo en busca del empate. A los 12, en una jugada dudosa en favor a 9 de Julio, el árbitro González vio penal que ejecutó Ovejero. El defensor volvió a desperdiciar la chance al desviar su remate. Con los minutos, 9 de Julio comenzó a sentir el desgaste realizado mientras que el local sólo atinó a defender el resultado. A los 38, Facundo Morales habilitó perfecto a Ríos y el Tanque no perdonó. Con la potencia que lo caracteriza puso el 2-0 que liquidó a 9 de Julio y que le dio a su equipo, el aire necesario para soñar.