Mauricio Pellegrino está cada vez más cerca de ser el entrenador de Independiente. Ya se reunió con los dirigentes y lo único que frena su arribo es el hecho de que aún debe desvincularse de Estudiantes, club en el que estuvo hace muy poco y del que se fue muy enemistado con el Presidente Juan Sebastián Verón. Como en el ‘Pincha‘ aún no le abonaron lo que resta de contrato (tenía hasta fin de año), el ‘Flaco‘ tiene que resolver ese asunto -que lo haría hoy- para así tener el camino libre a Avellaneda para tomar las riendas del Rojo.
Además, todas las rutas conducen al entrenador que en Europa estuvo en el Valencia, debido a que no hay un competidor por el puesto. El “Pelado” Matías Almeyda se quedó en Banfield; Guillermo Barros Schelotto sigue en Lanús y Pedro Troglio continúa en Gimnasia y Esgrima La Plata.
A su vez, Juan Antonio Pizzi prefirió mantenerse en el fútbol mexicano (dirige a León) y fueron descartados nombres como Diego Cagna, Daniel Garnero, Enzo Trossero, Jorge Burruchaga y Lucas Pusineri, quienes sonaron ya sea por historia en el club o por haberse expresado públicamente sobre la posibilidad de conducir al elenco que dejó Jorge Almirón y hoy tiene a Fernando Berón.
De esta manera, si Pellegrino resuelve esta deuda con Estudiantes de La Plata, su arribo es solamente cuestión de horas. Aunque puede extenderse un poco más del fin de semana, tan solo por el hecho de que el ‘Flaco‘ difícilmente sea benévolo con Verón a la hora de negociar, debido a que los dos se cruzaron muy fuerte cuando se produjo el despido del ex jugador de Vélez, quien se marchó a falta de un partido para completar la fase de grupos de la Copa Libertadores. En su lugar vino Gabriel Milito, quien logró el pasaje a Octavos de Final.

