“El tiempo pasa y nos vamos volviendo viejos”, dice la canción, pero esta frase es aplicable a los seres humanos porque, por aquello de que “los hombres pasan y las instituciones quedan”, hoy mirando las instalaciones del Club Paso de Los Andes, puede afirmarse que los clubes fundados por hombres que dieron su vida, a medida que pasa el tiempo rejuvenecen.
Con una cena a la canasta que se realizará esta noche, en su sede de Santiago del Estero 40, la familia de la entidad nacida el 7 de octubre de 1921 festejará los 90 años. Posiblemente los integrantes de la primera comisión presidida por Saturnino Sánchez, imaginaron una entidad floreciente, pero tal vez ni supusieron que algún día, como hoy, contarían con 150 jugadores federados, que su estadio tendría un capacidad para 3.000 espectadores, que la piscina sería un orgullo de los actuales dirigentes presididos por Marcos Puerta.
Aunque pasó el tiempo sigue fresca aquella anécdota de que uno de sus primeros partidos jugado en Ullum les dejó 10 pesos de recaudación con los que le pagaron al dueño del carro que los trasladó.
