A él quizás las cosas le resultan un poco más difíciles pero nunca imposibles. Es que Omar Contreras padece ceguera hace 36 años, pero aún así se permite darse el gusto de subirse a la bici y disfrutar la vida de otra manera. El hombre participó ayer de la competencia de Rural Bike disputada en Pocito en la categoría “tandems” y junto a su guía Carlos Vera pudieron completar el circuito de la mejor manera. Por eso, el abrazo interminable al final de la carrera. La meta estaba cumplida. “Estoy contentísimo. Es la primera vez que corremos juntos y hace pocos meses que estamos entrenando. La carrera fue muy difícil pero nunca bajamos los brazos y pudimos completarla”, contó entre lágrimas Contreras, reconocido ciclista ahora incursionando en el rural bike que incluso el próximo fin de semana estará participando en un torneo de ciclismo de pista a realizarse en Carolina, San Luis.
Omar, a sus 50 años disfruta de poder subirse a la bici como lo hacía en su adolescencia. Comenzó en el ciclismo de ruta en el 2008 y en esta modalidad de ciclismo rural desde hace tres años como una actividad secundaria. Antes practicó atletismo y triatlón. Todo un ejemplo de perseverancia.

